Todo lo que una empresa argentina necesita saber para importar desde China sin errores costosos: proveedores, aduana, Incoterms, flete, calidad y costos.
Actualizada en julio de 2026 · Lectura estimada: 9 minutos
Importar desde China es la vía más competitiva para abastecer una empresa argentina: la mayor variedad de productos del mundo, a precios de fábrica. Pero entre el catálogo del proveedor y tu depósito hay un recorrido con idioma, distancia, control de calidad y trámites aduaneros que, mal gestionado, se come el margen. Esta guía resume el proceso completo, paso a paso, para 2026.
Todo empieza por saber exactamente qué vas a importar. Cada mercadería tiene una posición arancelaria dentro de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM): un código que determina los derechos de importación, el IVA, las tasas y las eventuales intervenciones de organismos (ANMAT, INAL, INTI, SENASA, etc.) o certificaciones obligatorias.
Identificar bien la NCM desde el principio es clave: define cuánto vas a pagar de impuestos y si el producto necesita permisos especiales para ingresar al país. Un despachante de aduana te ayuda a clasificarlo correctamente.
El mayor riesgo de comprar en China a distancia es el proveedor. Conviene distinguir entre fábricas (fabricantes reales) y trading companies (intermediarios). Antes de transferir un solo dólar:
Un agente de compras con presencia física en China puede visitar la fábrica, negociar en idioma local y reducir drásticamente la incertidumbre.
Los Incoterms definen quién se hace cargo de qué en cada tramo del transporte. Los más usados al importar de China son:
Definí también la forma de pago (habitualmente un anticipo y el saldo contra copia de documentos de embarque) para proteger tu operación.
Una inspección pre-embarque verifica cantidades, especificaciones, funcionamiento y embalaje. Es una de las mayores ventajas de trabajar con un socio presente en China: si el lote no cumple, no se embarca.
El transporte puede ser marítimo (el más económico para volumen) o aéreo (rápido pero caro). Por mar tenés dos opciones:
Contratá siempre un seguro internacional sobre la mercadería: cubre pérdidas o daños durante el trayecto.
En Argentina es obligatorio operar con un despachante de aduana matriculado para oficializar la importación. El despachante se encarga de:
El error más común es mirar solo el precio FOB. El costo puesto en tu depósito incluye muchos más componentes:
Recién con todos esos conceptos sabés tu costo unitario real y podés fijar precio con margen. En Longfeng te entregamos ese cálculo cerrado dentro de cada cotización: pedí la tuya sin cargo y sabés exactamente cuánto te sale puesto en tu depósito.
Longfeng se ocupa de todo el proceso de esta guía: proveedor, calidad, logística y aduana. Vos recibís la mercadería en tu depósito.
Solicitar cotización sin cargoPor vía marítima, el tránsito China–Argentina suele tardar entre 35 y 55 días, a lo que se suma la producción en fábrica y el despacho aduanero. Por vía aérea, el transporte puede resolverse en pocos días, pero a un costo mucho mayor. En total, una operación completa desde el pedido hasta la entrega suele llevar entre 60 y 90 días.
Sí. En Argentina es obligatorio operar con un despachante de aduana matriculado para oficializar las destinaciones de importación y gestionar el despacho ante la Aduana. Se encarga de la clasificación arancelaria, el pago de derechos e impuestos y la presentación de la documentación.
La posición arancelaria dentro de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM) es el código que clasifica cada producto y determina los derechos de importación, impuestos y eventuales intervenciones o certificaciones que requiere para ingresar al país.
El transporte marítimo es más económico y conviene para volúmenes grandes o carga no urgente; puede ser contenedor completo (FCL) o carga consolidada (LCL). El aéreo es más rápido pero mucho más caro, y se reserva para mercadería urgente, de alto valor o bajo volumen.
Sí. Para importar con fines comerciales hay que estar inscripto como importador y contar con un despachante de aduana. Muchas pymes tercerizan toda la operación en un socio como Longfeng, que gestiona proveedor, calidad, logística y despacho de punta a punta.
Verificá que el proveedor sea el fabricante real, pedí muestras, controlá certificaciones y contratá una inspección de calidad en origen antes de pagar el saldo y embarcar. Trabajar con un agente de compras con presencia física en China reduce drásticamente el riesgo.
Esta guía tiene fines informativos y no constituye asesoramiento aduanero, legal ni fiscal. La normativa de comercio exterior puede cambiar; verificá los requisitos vigentes con tu despachante de aduana o consultanos.